TRABAJOS DE CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN DEL CRISTO DE PERDÓN DE BAENA. CONSIDERACIONES HISTÓRICAS, ESTILÍSTICAS, MATERIALES Y FORMALES.



El sábado 13 de febrero de 2016, en la vecina localidad de Baena, en la Iglesia de Santa María la Mayor de Baena, tuvo lugar la conferencia impartida por Salvador Guzmán Moral sobre los trabajos de conservación y restauración que se han realizado en la antiquísima imagen del Cristo del Perdón. Antes se celebró la misa de regla de la cofradía del Silencio y a su finalización, con el rezo del ejercicio de las Cinco LLagas, se trasladó la imagen al altar mayor.



Tras la presentación realizada por Francisco Alarcón, hermano mayor de la cofradía, el restaurador realizó una pormenorizada crónica de lo acontecido desde el 14 de octubre de 2015 hasta los primeros días del mes de febrero de 2016; tiempo en el que la imagen del Cristo del Perdón de Baena (Córdoba) ha sido sometida a labores de estudio, conservación y restauración.



La talla del crucificado del Perdón está realizada en madera de nogal, policromada y sobredorada en zonas del sudario. Con unas dimensiones de 160 x 125 x 40 cm, es maciza y representa a Cristo muerto crucificado por medio de tres clavos sobre una cruz plana de pino, que probablemente sea tan antigua como la propia imagen.


EXAMEN CON LUZ ULTRAVIOLETA


Presenta una policromía muy clara que se ejecuta sobre restos de una encarnadura anterior, más oscura y deteriorada, que a su vez se dispone sobre una capa de aparejo de yeso. Posee un sudario de estética renacentista de principios del siglo XVI con claros detalles tardo-góticos y utiliza singulares recursos expresivos como relieves de estuco para potenciar el volumen de los regueros de sangre en el costado y axilas.



El estudio del Cristo del Perdón se ha desarrollado con la finalidad de profundizar, desde una perspectiva histórica, en su conocimiento y valoración patrimonial y su materialidad, para conocer sus características de cara a su mejor conservación. Nuestra actuación se ha dirigido también a mejorar su lectura formal, estilística y devocional; para ello se ha mantenido buena parte de una importante intervención de conservación-restauración anterior que se encontraba estable, realizada por la especialista María del Carmen Ortiz Flores (1993 - 1995). 


EXAMEN RADIOGRÁFICO


Desde el punto de vista estructural, el tratamiento aplicado ha tenido como finalidad mejorar su fijación a la cruz mediante un nuevo sistema más fiable, cierre de pequeñas grietas y fisuras de ensambles, así como consolidar pequeñas zonas de color y aparejo perdidas o con riesgos de desprendimiento. 

Desde el punto de vista estético, se ha realizado una homogénea limpieza superficial, mejorando la reintegración de color realizada en la intervención anterior, así como restableciendo la falta de dedos de ambas manos, que mermaban sus valores estéticos y devocionales, y de parte de espinas de la corona, resanando pequeños orificios y daños de unas antiguas potencias.


En la restauración del Cristo del Perdón de Baena, el criterio de intervención ha tenido en cuenta, su valoración histórico-artística y a la vez la necesidad de recuperar su funcionalidad como obra devocional, asegurando su continuidad en el futuro en las mejores condiciones artísticas y materiales. 

Estilísticamente, se ha dicho repetidamente que el Cristo del Perdón de Baena estaría próximo al círculo granadino del burgalés Diego de Siloé. Sin embargo, pensamos que de su estudio pormenorizado se concluye que no parece estar en esta estética de vocación expresionista, encauzada a influir con violencia en el ánimo del espectador. En nuestra opinión, el Crucificado de Baena, se identificaría con el modelo renacentista del primer tercio del siglo XVI, con evidentes rasgos tardo-góticos, pero posee características más próximas a un escultor norteño incluso centroeuropeo.







El investigador y cofrade baenense Julio R. Fernández García cree que el Cristo del Perdón es el que cita Rafael Ramírez de Arellano con el nº 1333 del “Inventario Monumental y Artístico de la Provincia de Córdoba” [1] y que lo atribuye al escultor flamenco Luydvinos de Bruna, que sería también autor del desaparecido (1936) Cristo de la Veracruz de Castro del Río y que fue realizado en Baena.

En el libro manuscrito “Epytome historial de los Carmelitas de Andalucía”[2], escrito entre 1804 y 1807 por el fraile carmelita, Fr. Miguel Rodríguez Carretero dice sobre la Cofradía de la Veracruz de Castro del Ro: "(…) Quando los cofrades cedieron a nuestros mayores la denominada Ermita, hicieron igualmente donación y entrega de la hermosísima y devotísima imagen de J. C. Crucificado que Juvenal Bruno hizo años anteriores en Baena a la Cofradía.” 


Y es que el erudito e historiador cordobés Rafael Ramírez de Arellano, a la hora de redactar los artículos dedicados a Castro del Río en su Inventario Monumental y Artístico de la provincia de Córdoba cita un “Borrador de noticias antiguas y modernas de la villa de Castro del Río”, de autor anónimo pero que se puede relacionar claramente con el citado Fray Miguel Rodríguez Carretero (2º mitad SXVIII) en el que se hace un recorrido por la historia y el patrimonio de la villa cordobesa de Castro, y que habla del Cristo del Convento del Carmen, que procede de la Ermita de la Veracruz, que el autor atribuye a la gubia de un desconocido escultor de origen flamenco llamado Juvenal Bruno, que identifica como Luydvinos de Bruna y que lo realizó en Baena.

Como señala Arellano: “(…) Tiene el tórax algo estrecho y el plegado de paños del sudario presenta cierto paralelismo que le hace diferenciarse mucho de las esculturas españolas de este tiempo…”

Sin embargo de Luydvinos de Bruna, las únicas noticias que disponemos son las que Ramírez de Arellano nos proporciona en su Inventario Monumental, a quien le atribuye también (fundamentándose exclusivamente en la similitud de los pliegues del paño del sudario y en la estrechura de tórax) un hermosísimo crucificado de tamaño natural catalogado dentro de la sacristía de la Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor de Baena: el actual Cristo del Perdón.


Según opina Alberto Manuel Gay de Heredia (de quien tomamos estos datos [3]) este escultor debió de ser tan del agrado de Ramírez de Arellano, que, basándose en criterios de dudosa fiabilidad (“parece de Bruna”, “tal vez de Bruna”) le atribuye otras tallas de autor desconocido de las que se hallaban repartidas por diferentes establecimientos eclesiásticos de Castro del Río y de otro pueblos de la provincia de Córdoba.

La existencia en Andalucía de un nutrido grupo de artistas extranjeros fue continua y relevante durante los siglos XVI y XVII. La principal nacionalidad sería la flamenca y le seguiría la italiana, portuguesa, alemana y francesa. Entre ellos, encontramos nombres que fueron grandes protagonistas de la historia del arte, Roque Balduque, Juan Giralte, Antonio de Malinas, Juan de Gante, Humberto Alemán, Felipe Bigarny, Jacopo Florentino y muchos otros, que fueron artistas de segunda y tercera fila, de los que poco se sabe… 

Lo que sí se sabe, es que la mayoría de estos artistas extranjeros castellanizaron sus nombres y tomaron como apellido su lugar de procedencia. Pero nada sabemos de Luydvinos de Bruna o Juvenal Bruno, salvo las referencias comentadas. Aunque si parece indudable el extraordinario parecido de los crucificados de Baena y Castro del Río como obras de la misma mano.


Por otra parte, a la hora de estudiar la imagen del Cristo del Perdón surgen otras incógnitas referidas a su propia historia material y origen. Sabemos que la escultura de este crucificado fue cedida a la cofradía del Perdón en 1981 por el Patronato del Hospital de Jesús Nazareno cuando era su presidente el entonces alcalde de Baena, Carlos Arenas Blanca. Si bien su procedencia era la Ermita llamada de Santa Marina, que quedó integrada al establecimiento hospitalario a principios del siglo XVII, junto con las imágenes de la Cofradía de la Vera Cruz y Ntro. Padre Jesús del Prendimiento, antiguamente conocida sólo con el nombre de la Vera Cruz, fundada en la ermita de Santa Marina.

Los testimonios documentados más antiguos que se poseen de la Cofradía de la Vera Cruz se remontan a 1551, cuando el 29 de junio de ese año, Francisco de Castillejo, pintor avecindado en Córdoba, se compromete a pintar y dorar unas andas de la Hermandad. Y un vecino de Baena, Juan Pérez de Madrigal declara en su testamento otorgado el 14 de julio de ese año que es hermano de la Cofradía.

A mediados del siglo XVIII, la Cofradía de la Vera Cruz entraría en declive y la penuria de recursos obligó a la cesión de la iglesia de Santa Marina al colindante Hospital de Jesús Nazareno. En 1758, la Cofradía de la Vera Cruz cederá la titularidad ante notario de la ermita de Santa Marina a la Orden encargada del Hospital, reservándose el uso de la ermita y sacristía para sus actos oficiales. Sin embargo, la falta de hermanos cofrades y la supresión de los disciplinantes en 1777 por Carlos III, le llevaría a desaparecer sobre el año 1780. 

La antigua cofradía de la Vera Cruz, es la más antigua de las cofradías penitenciales de Baena; fundada hacia 1545, formaría parte de las hermandades constituidas a finales del siglo XV y primera mitad del siglo XVI, junto a otras ciudades importantes de realengo o señorío como Sevilla (1380-1448), Jerez (h. 1480), Marchena y Osuna (h. 1500), Puerto de Santa María (1505-1525), Cabra (1544) o Jaén (1541).

Todas las cofradías de la Vera Cruz en Andalucía, originariamente dieron culto principal a Cristo Crucificado (Veracruz o de la Sangre) y extrañamente no existe testimonio documental de esta representación en Baena, lo cual no significa que no existiera.

Durante el proceso de restauración del Cristo del Perdón, se ha procedido a la citada limpieza y reconstrucción de la corona de espinas que se encontraba bastante estropeada, en ella se han encontrado evidentes restos de color verde. Y de igual forma, a la hora de limpiar y resanar la cruz, se han encontrado restos que evidencian que originalmente estuvo también pintada en verde.


La Cruz verde (El Árbol de la vida) es la Verdadera Cruz (Vera-Cruz) símbolo de estas hermandades, que son las más antiguas en Andalucía y se basan en el pasaje del Evangelio de San Lucas: “porque si esto se hace en el leño verde, en el seco ¿qué se hará?".

Por eso nos surge la pregunta, ¿podría ser el actual Cristo del Perdón el antiguo de la Vera Cruz de Baena?

Con los datos que actualmente manejamos no es posible responder la pregunta, aunque lo que es indudable, como señala el académico Ángel Aroca Lara, que entre los crucificados más antiguos de la provincia se encuentra el Cristo del Perdón de Baena. Y según nuestra humilde opinión que es muy probable que sea obra de un desconocido escultor de origen norteño, y que presenta detalles y características que parecen vincularlo con el culto y el simbolismo de la Vera Cruz.

Por todo ello, pensamos que el Cristo del Perdón de Baena es obra fundamental para el conocimiento de la historia de nuestra propia Semana Santa, y deseamos que futuras investigaciones puedan despejar su naturaleza y origen, que como hemos reseñado, aún nos resulta desconocida en muchos aspectos…









[1] RAMÍREZ DE ARELLANO, Rafael: “Inventario Monumental y Artístico de la Provincia de Córdoba -1904-“ Diputación de Córdoba, 1983, p.561.

[2] Reeditado en Sevilla en el año 2000, con el título de “Epytome historial de los carmelitas de Andalucía y Murcia”, sobre el manuscrito original 18.118 de la Biblioteca Nacional de Madrid.

[3] http://decastroero.blogspot.com.es/


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