MEMORIA DE ACTUACIÓN DE LOS TRABAJOS DE CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN DEL SANTÍSIMO CRISTO DEL PERDÓN DE BAENA (CÓRDOBA).


Atendiendo al criterio general de RECUPERAR los valores históricos, artísticos y religiosos de la obra, asegurando su continuidad en el futuro en las mejores condiciones artísticas y materiales posibles, hemos realizado el siguiente tratamiento:

1. Análisis fotográfico y estudio histórico y documental.

2. Examen Radiográfico y con Luz Ultravioleta.

3. Independizar la imagen de la cruz.

4. Revisión de ensambles, cierre de grietas y fisuras.

5. Fijación de las zonas de policromía con riesgo de desprendimientos.

6. Limpieza superficial

7. Reintegración de las faltas de soporte (dedos)

8. Reintegración de las zonas de color perdidas (encarnadura y sudario).

9. Limpieza, resanado y nuevo barnizado de la cruz.

10. Reposición de la Imagen a la cruz, con adaptación de una nueva cogida metálica trasera.

11. Restauración del INRI y de los clavos.

12. Reposición de la imagen y elementos a la cruz.

13. Protección final.

Así pues, en el soporte, se ha respetado la morfología que presenta la obra en el momento de la intervención. El desmontaje de la imagen de la cruz se justificaba por necesidades conservativas de la obra. 

Desde el punto de vista estructural, el tratamiento aplicado ha tenido como finalidad mejorar su fijación a la cruz mediante un nuevo sistema más fiable, al tiempo que se ha realizado el cierre de pequeñas grietas y fisuras de ensambles, así como la consolidación de pequeñas zonas de color y aparejo perdidos o con riesgos de desprendimiento. 

Desde el punto de vista estético, se ha realizado una homogénea limpieza superficial, mejorando la reintegración de color realizada en la intervención anterior, así como restableciendo la falta de dedos de ambas manos, que mermaban sus valores estéticos y devocionales, y de parte de espinas de la 

Para efectuar la limpieza en el Cristo del Perdón se han utilizado jabones limpiadores. Una vez que se puso a punto el método de limpieza, se procedió, en primer lugar, a abrir catas estratigráficas. Y en segundo lugar, se efectuó la limpieza eliminando depósitos superficiales, barnices y por último, la eliminación de la reintegración pictórica de la restauración anterior. 

La reconstrucción de faltas de soporte, en la restauración de las obras de arte, no es posible realizarla arbitrariamente. Su justificación se basa en equilibrar la necesidad de reconocibilidad y de eliminación de vacíos que rompen la unidad del conjunto, con la de la autenticidad de la obra, y siempre con la menor intervención posible. Debe realizarse un especial esfuerzo porque todas las labores y los materiales que se utilicen sean completamente reversibles, de manera que en el futuro, si fuera necesario, puedan ser retirados de la obra con seguridad. 

Para la reconstrucción de los volúmenes originales perdidos (dedos de las manos) hicimos previamente una reconstrucción virtual o factible utilizando un material plástico reversible (plastilina) y mediante su estudio por fotogrametría valoramos su resultado visual y adaptación dimensional. Una vez comprobado el efecto de la reconstrucción posible se procedió a su realización en material definitivo (resina epoxídica). En cuanto a la reintegración de las zonas de preparación perdidas, se empleó una pasta de estuco profesional. 

A la hora de la reintegración cromática, se ha optado por una reintegración discernible, en aquellas zonas de pérdidas de color grandes y de forma que sea apreciable fácilmente por el espectador a una cierta distancia de la obra (rayado); e invisible de forma mimética con el original, para zonas puntuales o muy reducidas. En cualquier caso, empleamos materiales reversibles e inocuos, que además son detectables por métodos físicos de examen (UV e IR). 

El acabado final y protector de la intervención general de la obra se hizo con un barniz de retoques sintético y se han matizado los brillos con otro barniz final satinado.

Por último, y aunque la cruz resulte pequeña para las dimensiones y envergadura de la obra, con toda probabilidad es la original y por ello se optó por su mantenimiento: mejorando, resanándola y eliminándole viejos barnices y repintes. 

El títulus o INRI que es tan antiguo como la propia cruz, estaba en muy malas condiciones, por ello se ha realizado una restauración completa que ha incluido: la eliminación de clavos, fijación y limpieza de la policromía, reposición de faltas de soporte y preparación perdidas, y la reintegración de color y oro. Durante este proceso de restauración, se han encontrado restos que evidencian que originalmente la cruz estuvo pintada en verde. 

El sábado, 13 de febrero de 2016, en la Iglesia de Santa María la Mayor de Baena, impartimos la conferencia sobre los trabajos de conservación y restauración que se han realizado sobre esta antiquísima imagen del Cristo del Perdón.

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