El Cristo de la Sangre de Baena declarado Bien de Interés Cultural



La Junta de Andalucía con fecha 20 de octubre de 2015, ha aprobado, en atención a sus valores histórico artísticos, declarar la imagen del Cristo de la Sangre de Baena (Córdoba) como Bien de Interés Cultural (BIC). 


Este reconocimiento culmina un largo proceso que se iniciaba en 1988, cuando con ocasión de los trabajos de Conservación- Restauración realizados por Salvador Guzmán, el BOE recogía con fecha de 7 de junio la resolución de la Dirección General de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura de 19 de abril de 1988, por la que acordaba "tener incoado expediente de declaración, como bien de interés cultural, a favor del bien mueble denominado `Cristo de la Sangre´, de la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, en Baena (Córdoba)”. 

Sin embargo, diversos motivos retrasaron su declaración durante años, hasta que hace unos meses la hermandad del Cristo de la Sangre, el propio restaurador Salvador Guzmán y representantes municipales baenenses, se volvieron a movilizar para que esta declaración se materializara definitivamente.

El texto de aprobado recientemente por la Junta de Andalucía dice lo siguiente: 

"El Consejo de Gobierno ha acordado inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, como Bien de Interés Cultural, la escultura del Cristo de la Sangre ubicada en la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe en Baena (Córdoba). La imagen, tallada a principios del siglo XVII y uno de los principales referentes de la Semana Santa de esta población, es representativa de la Escuela Granadina. De autoría desconocida, los últimos estudios realizados tras su restauración la sitúan en la órbita de Pablo de Rojas, maestro de Juan Martínez Montañés y artífice de la transición del Manierismo al Barroco.
La talla del Cristo de la Sangre, también conocido como Cristo de la Expiración, muestra el último instante de la vida del crucificado. De madera policromada y dispuesta sobre una cruz arbórea redondeada, destaca por la gran expresividad lograda en el rostro y en la tensión muscular del cuello, mientras que el resto del cuerpo presenta un claro ejemplo de la ‘curva serpentinata’ manierista. La imagen pertenece actualmente a la Hermandad del Cristo de la Sangre y se integra en la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, Santo Cristo del Calvario y Soledad de María Santísima, una de las más representativas de la Semana Santa de Baena".


ANTECEDENTES 


Los trabajos de conservación y restauración del Cristo de la Expiración de Baena, se llevaron a cabo gracias al esfuerzo conjunto del catedrático de Restauración de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla, Francisco Arquillo Torres; del Hermano Mayor de la Hermandad del Cristo de la Expiración de Baena, Francisco Rodríguez Serrano; y del conservador-restaurador, Salvador Guzmán Moral. 

Estos trabajos se enmarcaban como práctica del proyecto, presentado en su día por el restaurador, titulado: "Estudio, metodología y criterios de conservación y restauración de la Imaginería Procesional andaluza", proyecto que mereció ser becado por el programa la Formación del Personal Investigador (F.P.I.) de la Dirección General de Universidades e Investigación, Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía (bienio 1985-1986).

Todo el trabajo llevado a cabo por Salvador Guzmán bajo el asesoramiento y dirección del catedrático Francisco Arquillo fue, económicamente, totalmente desinteresado, y colaboró la hermandad en sufragar sólo parte de los gastos de material. Se dio la circunstancia de que durante el transcurso del proyecto el restaurador-becado accedió por oposición al cuerpo de profesores de bachillerato, teniendo, por tanto, que renunciar formalmente a la cuantía económica que suponía la beca, aunque no renuncio a la finalización del trabajo comprometido y a la elaboración final del trabajo de investigación comenzado.

Su ingreso en el cuerpo de funcionarios de educación no fue, por lo tanto, motivo para la finalización de la restauración, la cual fue ultimada en periodos vacacionales, y de forma totalmente altruista por parte del restaurador, con lo que cumpliría con el compromiso entablado con los cofrades de Baena. 

Resultado de la recuperación histórica y artística que supuso los comentados trabajos de restauración, con los consiguientes informes y memorias fue el reconocimiento comentado por parte de la Junta de Andalucía a través de la Dirección General de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura, de la declaración del Cristo de la Sangre, de la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe de Baena (Córdoba) como “Bien de interés cultural” en atención al expediente incoado con fecha de 19 de abril de 1988.

Por lo que, por su empeño personal y demostrada profesionalidad, la Hermandad del Cristo de la Expiración (vulgo de la Sangre) de Baena, en la Asamblea correspondiente a la Semana Santa de 1992, acordó por mayoría conceder a Salvador Guzmán Moral el nombramiento de Hermano de Honor de la Hermandad en orden a los méritos realizados a favor de la misma.



CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN

Se iniciaron los trabajos de conservación y restauración del Santísimo Cristo de la Expiración, el día 25 de junio de 1985 cuando, procedente de Baena, quedando depositado en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla a las 12´45 horas. En ese momento se realizó el acto de entrega y depósito, suscribiéndose un documento que recogía las condiciones por las que se iba a realizar las labores de conservación restauración de la citada imagen. 

Resumidamente y atendiendo al criterio general de conservar, preservar y recuperar los valores propios de la obra, restaurando sólo aquellos daños producido por el paso del tiempo y de los hombres, se realizó el siguiente tratamiento: 

  • Análisis fotográfico técnico. 
  • Informe y análisis del estado de conservación. 
  • Toma y análisis de muestras. 
  • Fijación de las zonas de policromía de la encarnadura con riesgo de desprendimiento. 
  • Revisión y cierre de grietas y ensambles con reintegración de pérdidas de soporte. 
  • Limpieza y levantamiento de repintes. 
  • Reintegración de color en la encarnadura 
  • Reintegración de faltas en el sudario. 
  • Reposición de la imagen a la cruz 
  • Sistema protector en manos y pies 
  • Protección final. 
  • Adecuación de la corona.


Comenzaba el trabajo con el análisis ocular de la superficie de la Imagen y la realización del informe a partir de la fotografía técnicas. Igualmente se realizó en días posteriores la toma de muestra y sus consiguientes estudios analíticos. 

El día 22 de julio se pasa a desenroscar los tornillos que sujetaban y realizar las fotos y análisis correspondientes de la zona posterior. 

Los días 29 y 30 de julio se continúa con análisis radiológico, que evidenció el estado interior de la talla en las zonas torácica, de la cabeza, y hombros. 

El día 27 de agosto se realizaron la fotomicroscopías de las pruebas estratigráficas, de las muestras de madera y de tela. 


A partir del 30 de agosto, comienzan las operaciones de fijación de la policromía que duraran hasta diciembre, pues a partir del mes de octubre el restaurador Salvador Guzmán se tuvo que incorporar a su destino como profesor de bachillerato, realizando el trabajo durante fines de semana y periodos vacacionales. 



En diciembre, en las fechas de navidad, se comienzan las pruebas de limpieza, y los levantamientos de repintes de la encarnadura, que se prolongarán al no poderse hacer de modo continuado hasta el mes de julio de 1986. Toda esta limpieza general se hizo a punta de bisturí y con ayuda de disolventes apropiados. 

El día 23 de marzo de 1986, quien esto suscribe impartió una conferencia en Baena (Biblioteca Municipal “Valverde Perales”) sobre el proceso de restauración del Cristo de la Sangre, con ocasión de la Semana Santa y explicando la imposibilidad de que la imagen participará ese año en la salida procesional de la Cofradía. 

Ultimada las operaciones de limpieza, a mediados de julio, se comienza la reintegración primero de las faltas de soporte y después preparando con estuco las zonas dañadas. Se empieza por los dedos y se termina con el sudario, donde además se aplican capas de bol. 

El mes de agosto, comienza con las pruebas de dorado, y para el día 20 la reintegración cromática de la encarnadura y del estofado del sudario quedan concluidas. 

El 22 de agosto, el catedrático señor Arquillo revisa personalmente el estado general de la reintegración, dando las últimas instrucciones para su finalización, operaciones de montaje y adaptación de la imagen a su nueva cruz reparada y barnizada. 

La presentación de la imagen al pueblo de Baena, concluidos los trabajos de conservación y restauración tuvieron lugar el día 30 de agosto en la Parroquia de Ntra. Sra. de Guadalupe. 



Finalizaba así más de un año de trabajo que tuvo su punto final con el traslado de la imagen y su instalación de nuevo en su capilla. 

Próximamente, se cumplirá el 30 aniversario (1986-2016) de la recuperación del Cristo de la Sangre de Baena, y esta declaración de "Bien de Interés Cultural" viene a reconocer, tanto su importancia, como su extraordinario valor patrimonial. 

Por eso, estamos de enhorabuena y, a pesar del tiempo transcurrido, me gustaría agradecer la colaboración recibida en aquel proyecto y a lo largo de los años posteriores, por parte de la Junta de Gobierno de la Hermandad del Cristo de la Sangre, especialmente de su Hermano Mayor de entonces, Francisco Rodríguez Serrano; del venerable Párroco de la Iglesia de Guadalupe, Juan Huertas Palma, un gran amigo desde entonces; y del que fuera mi catedrático de Conservación y Restauración de la Facultad de BB.AA. de la Universidad de Sevilla, Francisco Arquillo Torres. 






Entradas populares