El Cristo de la Sangre de Baena de Pablo de Rojas en el catálogo IUXTA CRUCEM



Recientemente (marzo-mayo, 2015) se ha celebrado en Granada la exposición titulada IUXTA CRUCEM sobre arte e iconografía de la Pasión de Cristo en la Granada Moderna (siglos XVI-XVIII), con casi medio centenar de obras, granadinas y de otras procedencias especialmente flamencas e italianas.

IUXTA CRUCEM (junto a la Cruz), se dividía en tres grandes secciones. Las dos primeras tomaban prestado el título de las series grabadas de Alberto Durero: La Gran Pasión y La Pequeña Pasión,  agrupando las obras en función de su tamaño.  Y la tercera, titulada Ecce Homo et Mater Dolorosa, presentaba un importante elenco de bustos en este tema de los más afamados maestros del Barroco.




El catálogo de  la exposición de 430 páginas con fotografías a color y tapa dura, ha sido solicitado por entidades científicas de prestigio internacional como la Hispanian Society of America, de Nueva York. En él se recogen el casi medio centenar de obras expuestas y otras muchas más referenciadas en los estudios individualizados llevados a cabo por 17 especialistas. 

La publicación consta de cuatro capítulos llevados a cabo por los especialistas Lázaro Gila Medina, comisario de la muestra, que desarrolla un estudio introductorio de las obras en  exposición, y un segundo texto que, junto a Manuel García Luque, llevan a cabo un  espléndido recorrido a través de la imagen del Crucificado en la escultura granadina.  El tercer texto, desarrollado por José Manuel Rodríguez Domingo, elabora un  pormenorizado estudio de otra de las representaciones iconográficas más relevantes de las que componen el ciclo Pasional: La Virgen Dolorosa. Y cierra estos estudios, el realizado por Manuel García Luque, que desgrana los elementos en torno a las iconografías de la Pasión.


En el capítulo titulado “El Crucificado en la escultura granadina: del Gótico al Barroco”[1] que firman,  García Luque y Gila Medina, aparece las siguientes observaciones acerca del Cristo de la Sangre de Baena y Pablo de Rojas.


 Según los autores de este estudio, el Cristo de la Sangre de Baena:

“(…) sin ningún género de dudas, representa una de las cumbres de la estatuaria granadina del tránsito del siglo XVI al XVII. Su acertada atribución a Pablo de Rojas ya fue formulada durante su restauración de 1986 y supone toda una novedad en la producción cristífera del maestro, que casi siempre lo representa muerto en la cruz.”

En cita a pie de páginas los expertos de este trabajo recuerdan que:

“En dicho año (1986) fue sometido a unos trabajos de conservación-restauración por Salvador Guzmán Moral, quien lanzó esta nueva propuesta de atribución y así lo ha recogido en diversos trabajos (1986, 1987 y 1993). Con anterioridad Hernández Díaz había propuesto el nombre de los hermanos García, según recoge Ortiz Juárez et al.(1981: 173-174) y Bernales Ballesteros y García de la Concha (1986:92). Sostienen la atribución a Rojas, Villar Movellán et al. (1995:500), mientras que Romero Torres y Torrejón Díaz (2004:79) lo consideran próximo a su círculo. López-Guadalupe Muñoz (2009:135) se muestra escéptico. Agradecemos a Salvador Guzmán que nos facilitara la memoria técnica de la revisión de la imagen y abundante material gráfico.”

Como señalan los autores del estudio, el Cristo de la Sangre de Baena, por:

“(...) su absoluta perfección anatómica y  la pronunciada curva praxiteliana que genera con el balanceo de su cuerpo hablan bien a las claras de los italianismos de Pablo de Rojas, hijo –no olvidemos- de un italiano que además había traído de Italia un importante volumen de estampas. De hecho no deja de ser interesante que la tradición oral atribuyera un origen italiano a este Cristo, que habría sido traído a la Villa por los duques de Sessa. La prominencia muscular de su zona abdominal baja, donde el pliegue inguinal crea una marcada cesura entre el tronco y los muslos, también delata un sorprendente conocimiento de la estatuaria clásica. Este tipo de desnudo heroico será muy grato a Rojas, hasta el extremo de que algunos de sus cristos bien podrían calificarse de verdaderos apolos crucificados. Refrenda la atribución al alcalaíno el examen de su rostro, muy clásico, con evidentes semejanzas con el Nazareno de Priego, al igual que la disposición de su cabello, partido en dos y con arremolinados bucles que se levantan sobre la oreja o caen cadenciosamente sobre los hombros.”

De esta forma, lo que apuntábamos hace casi treinta años, la autoría del Cristo de la Sangre de Baena por Pablo de Rojas, lejos de ser una simple opinión, poco a poco se ha ido reafirmando y tomando fuerza hasta el punto que, actualmente, es aceptada por la mayoría de los expertos en el tema.

Desde aquí, quisiera expresar mi felicitación a los especialistas que intervienen en esta obra y especialmente al historiador del Arte, Manuel García Luque, por su extraordinario trabajo de investigación, documentación y análisis crítico que desarrolla en esta publicación.


Bibliografía:

BERNALES BALLESTEROS, Jorge y GARCÍA DE LA CONCHA DELGADO, Federico. Imagineros andaluces de los Siglos de Oro. Sevilla: Editoriales Andaluzas, 1986.

GUZMÁN MORAL, Salvador,  “Sobre la restauración del Cristo de la Sangre". Revista de Semana Santa CABILDO, Baena (Córdoba): Agrupación Cofradías, 1986. pp. 42-43.

- "Sobre la restauración del Cristo de la Sangre (II). Revista de Semana Santa CABILDO, Baena (Córdoba): Agrupación Cofradías, 1987. pp. 37-39.

- "El Cristo de la Sangre y su posible autoría por Pablo de Rojas".  Revista de Semana Santa CABILDO,  Baena (Córdoba): Agrupación Cofradías, 1993. pp. 117-119.

LÓPEZ-MUÑOZ GUADALUPE, Juan Jesús, Imágenes elocuentes. Estudios sobre patrimonio escultórico. Granada: Atrio, 2009.

ORTIZ JUÁREZ, Dionisio et alii. Catálogo artístico y monumental de la Provincia de Córdoba, t.I. Córdoba: Diputación, 1981.

ROMERO TORRES, José Luis y TORREJÓN DÍAZ, Antonio. ”La imaginería procesional en el contexto de la producción escultórica andaluza”. En: FERNÁNDEZ DE PAZ, Esther (coord.). Artes y artesanías de las Semana Santa andaluza, vol.II. Sevilla: Tartessos, 2004, pp. 64-149.

VILLAR MOVELLÁN, Alberto (dir). Guía artística de la provincia de Córdoba. Córdoba: Universidad, 1995.







[1] GILA MEDINA, Lázaro y GARCÍA LUQUE, Manuel. “El Crucificado en la escultura granadina: del Gótico al Barroco”. En:  GILA MEDINA, Lázaro (Coord.). Iuxta Crucem. Granada: Diputación, 2015, pp.39-81.

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