CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN. ANÁLISIS Y ESTUDIO HISTÓRICO- ARTÍSTICO DE LA TALLA DE NTRA. SRA. LA SANTÍSIMA VIRGEN DE LA PAZ.


Desconocemos la fecha en que el antiguo Cristo de la Penitencia, hoy de la Sentencia, se procesionó por primera vez, debió ser en Jueves Santo a mediados del siglo XVIII. Hasta finales del siglo XIX conservaría muchos elementos de la Semana Santa barroca y para-teatral como disciplinantes; dengues” o ensabanados que engalanados con cintas, flores y caretas representaban a las Sibilas; un Ángel y cuatro niños que portaban el Arca de la Alianza; y otros doce con los atributos de la Pasión. 


La actual cofradía de la Sentencia y Paz, surgiría en 1972 a partir de la iniciativa de un cura cofrade, que pensó que la mejor formar de crear vínculos religiosos en su parroquia era formando una Hermandad. El 17 de abril de 1973, Martes Santo, el Señor de la Sentencia y la primitiva Virgen de la Paz, salieron por vez primera en procesión por las calles de su barrio. El 25 de agosto de 1984, debido al lamentable estado de la imagen de la Virgen que era cedida por las madres Agustinas, se decidió encargar una nueva imagen de la Santísima Virgen al imaginero cordobés Juan Martínez Cerrillo.

La nueva imagen de la Virgen de la Paz iconográficamente es una representación de María Dolorosa que representa a la Madre de Dios en la expresión común de una tristeza que no desdibuja su belleza. Un asunto que, tal como lo estudió el Dr. Delgado Roig, solucionó el arte cofrade por la actitud de los labios, el perfil de las cejas y la presencia de lágrimas. 
El rostro de la Virgen de la Paz de Cabra refleja un discreto instante de sollozo y la boca ligeramente entreabierta deja ver los dientes superiores. Los arcos superciliares se alabean en “S”, como resultado del fruncimiento que se produce en los músculos faciales por efecto del llanto, y presenta seis lágrimas que caen por su rostro. Los ojos son de cristal de pupilas de color oscuro y se completan con otro aditamento postizo como son las pestañas de pelo natural y lisas. Las lágrimas reflejan su dolor anímico, caen o rulan por las mejillas desde tres puntos, del centro del párpado inferior y por los extremos del ojo, por su lagrimal e, ilógicamente, por su lado opuesto. El número de lágrimas es variable (de 2 a 7), siendo habituales las impares (3, 5 ó 7). Simbólicamente pueden representar la Trinidad (3); las llagas de Cristo y los Gozos que la Virgen (5), o los dones del Espíritu Santo y los Dolores de la Virgen (7) (número perfecto).


En la Virgen de la Paz de Cabra y otras imágenes de esta misma advocación de Cerrillo, el número repetido de lágrimas es 6 .Simbólicamente podría representar el número de la creación del hombre (número humano-imperfecto).


La Virgen de la Paz egabrense se concibe como una imagen de vestir de tamaño del natural, está firmada el 24 de diciembre de 1984 y fue bendecida el 1 de enero de 1985.


Juan Martínez Cerrillo nació en Bujalance el 4 de abril de 1910. Conocedores de sus cualidades artísticas, su familia se traslada a Córdoba con el fin de que el joven Juanito, pudiera estudiar en la escuela de Artes y Oficios “Mateo Inurria” (1923). Fue un alumno de Artes aventajado, y simultaneó sus estudios como aprendiz en el taller del imaginero Rafael Díaz Fernández hasta 1936. Martínez Cerrillo se reconocía discípulo de Díaz Fernández que le introdujo en la imaginería, lo que le permitió trabajar también con otros maestros, como Juan de Ávalos y José M. Fernández Andés. 

Gracias al dinero de un concurso juvenil de pintura en el que obtuvo el primer premio, Martínez Cerrillo pudo visitar Sevilla y contemplar los desfiles procesionales del Jueves y del Viernes Santo. La Semana Santa sevillana impacto al joven artista, provocando otros viajes a la ciudad hispalense que le despertaron el interés por la escultura religiosa.

Con la guerra civil y la consiguiente pérdida de patrimonio religioso, Martínez Cerrillo, como muchos artistas de su época recibiría numerosos encargos.


En 1937, encontramos por vez primera su nombre en el diario Azul como autor de unas tallas que causaron gran impacto en Córdoba. Nuestra Señora del Mayor Dolor y Esperanza, y la Verónica para la cofradía del Calvario. la Virgen del Mayor Dolor y Esperanza realizada entre 1936 y 1938 para la hermandad del Calvario de Córdoba. Desde 1947, es titular de la hermandad de los Estudiantes de Jaén, bajo la advocación de Nuestra Señora de las Lagrimas.

también en 1937, se reorganizó la cofradía del Nazareno de Castro del Río con la bendición de nuevas imágenes del Señor y de la Virgen. La imagen del Nazareno sería obra del egabrense Antonio Albornoz Zejalbo, mientras que la imagen de la Dolorosa sería obra de Martínez Cerrillo. Que serían sustituidas, años después, por otras del imaginero Antonio Castillo Lastrucci de Sevilla y cedidas a la Iglesia Parroquial de Santa Cruz – Córdoba en 1952

En la Virgen de los Dolores de Santa Cruz se aprecian muchos de los rasgos característicos de la imaginería mariana de Martinez Cerrillo. En 1995, durante la restauración de la Virgen de los Dolores de Santa Cruz re-descubrimos su autoría. 



La Virgen de los Dolores de Santa Cruz (1937) se puede y debe considerar su primera dolorosa y su primera gran obra. A ella le seguirán otras, como la que en 1938 le encargó su amigo Juan Calero Cantarero para una nueva hermandad. El 8 de septiembre de 1939, sería bendecida dicha imagen bajo la advocación de María Santísima de la Paz y Esperanza.





Mientras que entre sus últimas imágenes de dolorosas se encuentra Ntra. Sra. de la Paz de Lucena (1983); bendecida en la Parroquia de San Mateo de Lucena, el 8 de abril de 1984. Juan Martínez Cerrillo falleció en Córdoba, el 6 de octubre de 1989 y la Virgen de la Paz de Cabra sería, por tanto,  su última obra de imaginería cofradiera y procesional.




La Virgen de la Paz de Cabra a lo largo de su historial material ha sido intervenida, bajo nuestra responsabilidad, con técnicas de conservación y restauración en dos ocasiones, que resumimos a continuación:

Año 1999

ESTADO DE CONSERVACIÓN

· candelero desproporcionado
· brazos articulados inservibles
· desprendimientos a consecuencia del uso de alfileres
· pequeñas grietas, agujeros y desprendimientos
· abrasión y suciedad superficial
· desajuste del tornillo de colocación de la diadema
· pérdida de lágrimas
· pestañas estropeadas

INTERVENCIÓN DE CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN

  1.  Construcción y sustitución del candelero y brazos articulados.
  2.  Fijación de la policromía de rostro y manos con riesgo de desprendimiento.
  3.  Limpieza superficial.
  4.  Cierre de grietas y fisuras en rostro, mascarilla y cuello.
  5.  Reintegración de las faltas de policromía.
  6.  Restitución de lágrimas y pestañas naturales
  7. Adaptación de la corona y protección final.

Año 2013

ESTADO DE CONSERVACIÓN

· grieta marcada en mascarilla
· pequeños desprendimientos en zona de ojos
· golpes y desprendimientos en manos y dedos
· desprendimientos por uso de alfileres en el cuerpo y cuello
· suciedad superficial
· pérdida de lágrimas
· pestañas estropeadas

INTERVENCIÓN DE CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN
  1. Re-ensamblaje de la pieza de la mascarilla. 
  2. Reparación y policromado del torso-cuerpo y brazos articulados. 
  3. Sustitución de tuercas sencillas por tuercas-palometas y repaso de las articulaciones de brazos y hombros. 
  4. Fijación de la policromía en rostro ( zona órbita ojos) y manos (dedos) y reposición de zonas desprendidas. 
  5. Cierre de la fisura de ensamble en mascarilla con reposición de soporte, preparación y policromía. 
  6. Limpieza general de las zonas encarnadas. 
  7. Reposición de pestañas y lágrimas. 
  8. Sustitución del tornillo de sujeción de la corona. 
  9. Acabado final

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