La Dolorosa de Santa Cruz


El pasado domingo 30 de octubre de 2012, dentro de los actos conmemorativos del 75 aniversario de la Virgen de los Dolores de Santa Cruz (1937-2012) obra del imaginero cordobés Juan Martínez Cerrillo, tuvo lugar en la Iglesia Parroquial de dicha pedanía cordobesa la conferencia titulada: “Ntra. Sra. de los Dolores de Santa Cruz. Estudio histórico-artístico”, impartida por Salvador Guzmán Moral, conservador-restaurador de bienes culturales.

Al acto acudieron familiares de Martínez Cerrillo, concretamente su hija, Maribel Martínez-Cerrillo Agudo y su nieto, Juan Martínez-Cerrillo Cabrera. Y por parte de la Hermandad se encontraban su hermana Mayor Inés Mesa Molero, toda su Junta de Gobierno, así como numerosos hermanos y cofrades de Santa Cruz.
Se da la circunstancia de que Salvador Guzmán ha sido el restaurador que ha venido recuperando todo el patrimonio artístico de dicha localidad desde hace años con sus trabajos de conservación y restauración: Jesús Nazareno (1993), obra del egabrense Antonio Albornoz Zejalbo de 1936; la imagen de la Dolorosa (1995), obra de Juan Martínez Cerrillo de 1937; el Señor Amarrado a la Columna (1995,) obra manierista de principios del siglo XVII; y el Cristo de la Buena Muerte (2011), un antíquísimo Crucificado tardo gótico, que estaba articulado para la ceremonia del descendimiento en Semana Santa.


El conferenciante fue presentado por Antonio Couñago Mesa, que destacó la profesionalidad y la colaboración que Guzmán siempre ha tenido con la Hermandad, y como su trabajo ha salvado de una pérdida irreparable el patrimonio histórico-artístico y religioso de Santa Cruz, que como otras localidades cordobesas fue asolado por los sucesos previos a la Guerra Civil española y al que estas imágenes vinieron a sustituir en los años 40 y 50 del pasado siglo.
Así las imágenes del Nazareno y de la Dolorosa serían las antiguas imágenes de la Cofradía nazarena de Castro del Río, sustituidas a su vez por otras de Castillo Lastrucci, y que llegaron a Santa Cruz por mediación del entonces presbítero castreño y párroco de“Santacrucita” Juan Bravo Carpio en 1952.


Guzmán analizó cronologicamente la obra de Martínez Cerrillo y concluyó que la Virgen de los Dolores de Santa Cruz sería su primera gran obra, y en ella se dan todas las características técnicas y estilísticas del imaginero cordobés. Y la prueba más concluyente de todo ello sería el documento manuscrito encontrado ocasionalmente en su interior durante su restauración y que dice así: “Talla de Juan Martínez en Córdoba Marzo del 1937/ Viva España”.


La imagen de la Virgen de los Dolores de Santa Cruz, antes de Castro del Río, es una de las primeras obras, y la primera de Dolorosa de Martínez Cerrillo, quien la realizó durante los permisos de su largo servicio militar en Sevilla en los años de guerra.

Los familiares de Martínez Cerrillo que habían sido invitados a la conferencia, asistieron sorprendidos y emocionados a las reveladoras palabras pronunciadas por el conferenciante, que suponían reencontrar una imagen que daban por perdida y que felizmente es toda una realidad y un orgullo para sus cofrades.

Al final de su disertación, Salvador Guzmán tuvo unas emotivas palabras de recuerdo del popular y recordado sacerdote don Pablo Moyano Llamas, de cuya mano llegó el restaurador egabrense a la localidad de Santa Cruz hace ahora veinte años.

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